Detectar una mentira no depende de intuición mágica, sino de observar coherencia.
Los estudios sobre engaño muestran que mentir exige mayor carga cognitiva que decir la verdad. El mentiroso debe:
- Inventar detalles
- Mantener coherencia temporal
- Recordar lo que ya dijo
- Controlar su lenguaje corporal
Eso abre una puerta.
“Cuéntame exactamente cómo ocurrió, paso a paso”
Cuando alguien dice la verdad, suele recordar secuencias con cierta fluidez, incluso si olvida detalles menores.
Un mentiroso tiende a:
- Ser demasiado vago
- O exageradamente detallado en partes irrelevantes
- Evitar cronología clara
Pedir una reconstrucción paso a paso aumenta la presión cognitiva.
Las inconsistencias suelen aparecer cuando el relato debe estructurarse.